Estalla escándalo de corrupción que involucra diplomático y consular de Haití en República Dominicana con graves imputaciones negocios ilícitos

Santo Domingo.- Un escándalo de corrupción que involucraría a gran parte del personal diplomático y consular de Haití en República Dominicana ha estallado en Puerto Príncipe, con graves imputaciones sobre negocios ilícitos amparándose en la condición de funcionarios de su embajada en Santo Domingo. La Unidad de Lucha Contra la Corrupción (ULCC) de Haití busca la detención a varios funcionarios de la embajada haitiana en Santo Domingo y ha pedido al ministro de Relaciones Exteriores y Cultos, Bocchit Edmond, cooperación para su apresamiento y envío a la justicia.

Entre los perseguidos estarían Yves Rody Jean, Judith Exavier, Kerby Alcante Desormaux o Kerby Alcántara Desormaux, este último con doble nacionalidad, haitiana y dominicana. Todos son requeridos para ser investigados sobre “actividades comerciales y en violación de la Convención Interamericana, las Convenciones de las Naciones Unidas contra la corrupción y otros textos internacionales, así como la ley del 12 de marzo publicada el 9 de mayo de 2014 sobre prevención y castigo contra la corrupción”. Sin embargo, el jefe de la Unidad de Lucha Contra la Corrupción del país vecino, Claudy Gassant, solo ha formalizado dos denuncias el pasado lunes contra el ministro de Relaciones Exteriores y Cultos, Bocchit Edmond, y contra Kerby Alcante Desormaux, secretario de la Embajada de Haití en Santo Domingo, y negociante.

Las acusaciones son directas: al ministro Edmond de “obstruir a la justicia en violación del artículo 21 de la ley del 12 de marzo de 2014 sobre prevención y castigo de la corrupción”. Y, a Alcante Desormaux se le acusa “de haber usado varias identidades, realizar actividades comerciales siendo un ciudadano dominicano, cuyo número de cédula es 224-0036121-2 y al mismo tiempo, diplomático haitiano en posesión de dos pasaportes diplomáticos”.

La acusación contra el ministro Edmond vendrá porque, pese a los esfuerzos de la Unidad Anticorrupción por lograr su cooperación para que ponga a disposición de ese cuerpo investigativo documentos e informes, así como información de la que está en posesión por ser el superior de los diplomáticos investigados, no ha colaborado y en cambio habría obstaculizado las indagatorias.Gassant envió el pasado día 9 una correspondencia al ministro de Asuntos Exteriores y Cultos para informarle que una comisión de investigación, debidamente ordenada por el jefe de la Unidad, deseaba reunirse con él el pasado día 20 a las 3:00 de la tarde en las instalaciones de la institución ubicada en Rue Sapotille, en Pacot.

En una correspondencia fechada el 20 de diciembre de 2019, dirigida a la Embajada de Haití en República Dominicana, la Cancillería haitiana solicitó que el grupo se pusiera a disposición de la Unidad el pasado lunes 23. La cosa cambió cuando al día siguiente Edmond circuló otra correspondencia diciendo que “hasta el 20 de diciembre el Ministerio no había recibido ninguna citación con respecto a los funcionarios en cuestión”, por lo que “estos funcionarios aún disfrutan de la confianza del Ministro y, por lo tanto, del gobierno de la República de Haití”. 

Una fuente informada del caso explicó ayer que, en realidad, Claudy Gassant no está librando ninguna lucha contra la corrupción, sino que está empeñado en desacreditar al ministro de Exteriores porque pretende el cargo en un próximo gobierno. “Él es director de la Unidad Antilavado del Ministerio de Economía y Finanzas, y por tanto, no tiene categoría para convocar a un ministro a interrogatorio”, dijo la fuente, quien agregó que esa es la razón por la que Bochitt Edmond no acudió a su llamado y ha dejado tranquilo y respaldado al personal de la embajada de Haití en Santo Domingo.

Más aun, debido a que Gassant habría cometido un sobrepasamiento de sus funciones al convocar a interrogatorio a un ministro, ahora está tratando de que sea el propio ministro de Economía y Finanzas quien le pidió a Edmond cooperación en la investigación. Todo comenzó con la detención de la señora Judith Exavier, funcionaria del Consulado haitiano en S antiago, el pasado día 7 de este mes en Jimaní, quien retornaba a su país en un vehículo que, aparentemente, era objeto de investigación por la Drug Enforcement Agency (DEA) de Estados Unidos.

Una vez retenido el vehículo por ese motivo, la embajada haitiana en Santo Domingo ordenó una investigación que concluyó la jeepeta Lexus LX570 había sido comprada por Kelvy Alcante a Auto Mayella, en La Vega, quien a su vez la había adquirido del señor Juan Rodríguez Santos tras este haber hecho una venta condicional al distribuidor de vehículos Comercial Auto Centro 27, ubicado en la avenida 27 de Febrero, en Santo Domingo.

Tras la incautación del vehículo y ante el reclamo de los diplomáticos haitianos, Auto Mayella solicitó mediante correspondencia al Procurador General de la República, Jean Alain Rodríguez, la devolución de la jeepeta a Rodríguez Santos, porque el mismo fue “adquirido mediante venta condicional de mueble”. Aunque el vehículo que ocupaba Exavier supuestamente estaba siendo objeto de búsqueda internacional, el mismo estuvo en venta en dos “dealer” reconocidos de República Dominicana, obtuvo su matrícula y placa, seguro, normalmente, y con frecuencia viajaba a Haití y circulaba por las principales ciudades de la isla.

La fuente señaló que el 7 de este mes, cuando Exavier iba hacia Puerto Príncipe, hubo un incidente que detonó el escándalo: la consejera haitiana llevaba regalos en donación para niños necesitados de su país y las autoridades dominicanas inquirieron sobre el destino. Exavier reaccionó molesta y, aparentemente, increpó a las autoridades militares y de seguridad, quienes ante el hecho decidieron “indagar más a fondo el vehículo” y ahí “descubrieron” que era objeto de rastreo por la DEA.

Si estamos ante un caso de corrupción de funcionarios de la diplomacia haitiana o de un conflicto por el puesto de ministro de Exteriores, nos enteraremos con la evolución de los acontecimientos en Haití, porque el caso ya ha entrado a la justicia y el ministro de Exteriores está hablando en entrevistas por varios medios de prensa. La acusación contra Bocchit Edmond se basa en el presunto hecho de “obstruir a la justicia en violación del artículo 21 de la ley del 12 de marzo de 2014 sobre prevención y castigo de la corrupción”. Y, a Alcante “de haber usado varias identidades, realizar actividades comerciales siendo un ciudadano dominicano, cuyo número de cédula es 224-0036121-2 y al mismo tiempo, diplomático haitiano en posesión de dos pasaportes diplomáticos”.
Publicado: jueves, 26 de diciembre de 2019, a las 7:20 a.m. (ET)