Taxistas de New York están en camino hacia una “muerte acelerada”, sumidos en la pobreza y el estrés emocional; TLC y la Ciudad lo golpean a diario

New York.- Bastante preocupados por lo que califican como una “muerte acelerada” de la industria de los taxis ‘livery’, también conocidos como ‘Black Cars’, cientos de taxistas, líderes y activistas, se plantaron este lunes en la sede del Concejo Municipal para exigir a la Ciudad de Nueva York que les lance un salvavidas y evite que más conductores terminen sumidos en la pobreza y el estrés emocional que padecen muchos de ellos. La protesta fue antes de una audiencia en la sede del organismo legislativo para analizar sus reclamos.

Los conductores denunciaron que en solo cinco años el número de vehículos livery de servicio público se ha reducido en casi un 50%, pasando de 25,000 a 10,400, y destacaron que en una mirada más amplia se observa cómo esa industria ha sido “aniquilada” por la aparición de competencias desleales y castigos severos de TLC, pues en la Gran Manzana llegaron a movilizarse 50,000 vehículos.

Asimismo, denunciaron que los límites impuestos por la Ciudad para que conductores de servicios alquilados obtengan licencias, afectan todavía más la crisis.

José Luis Débora, quien lleva 14 años como taxista livery dijo que ni siquiera trabajando siete días a la semana de 6:00 de la mañana a 8:00 de la noche, tiene la tranquilidad de poder tener una vida digna, por lo que pidió al Concejo Municipal que promueva cambios y protecciones para él y sus colegas.

“La Ciudad está matando la industria. Nosotros estamos sufriendo y así como vamos, si no nos ayudan, en unos cinco o 10 años, van a desaparecer las bases de taxis, pues ahora cada uno en promedio solo atiende 7 servicios pedidos que no nos suplen los costos y por eso deberían permitirnos recoger en la calle sin ser multados, pues eso empeora las cosas”, dijo el dominicano. “No tenemos trabajo ya. Las bases no nos están dando llamadas y estamos pagando muchos impuestos y tickets injustos”.

María Rodríguez, quien también trabaja como taxista livery, manifestó que la industria tiene un pliego de cinco peticiones que pudieran servir como salvavidas para la crisis.

“Pedimos que nos autoricen recogida en la calle, que vuelvan a crear el Comité de Taxis que desmantelaron, que no nos penalicen dos veces con una multa pagada a Motores y Vehículos en el Estado y a TLC en la Ciudad, que nos den un trato digno de trabajadores y que quiten los límites de licencias”, dijo la conductora.

Rodríguez agregó que hay una crisis a grado extremo “Tenemos persecución con los tickets que son muy costosos, todo esto nos da estrés y el trato indigno que nos dan con el que nos minimiza los de TLC como si fuéramos delincuentes tiene que acabar”.

Josiel Andujar, quien trabaja en la industria livery hace 4 años advirtió que urge un mejor trato y modernización. Andujar, quien trabaja en la industria livery hace 4 años advirtió que urge un mejor trato y modernización tecnológica para poder competir con nuevas formas de transporte.

“El Trato inhumano, no solo como choferes sino como neoyorquinos tiene que terminar, porque los políticos no entienden el gasto operacional del taxeo. Gastamos como $61 diarios en la renta del auto, la gasolina y la comida, más los 80 dólares de la base. Así difícilmente vivimos bien”, dijo el boricua. “También urge que las bases se actualicen, porque no aceptan tarjeta de crédito y esas son desventajas ante la competencia. Los políticos le dan preferencia a las corporaciones y tienen que vernos a nosotros también”.

Miles de familias sin sustento
El presidente del Comité de Transporte del Concejo Municipal Ydanis Rodríguez, denunció que los servicios de taxi livery, que “alguna vez estuvieron en auge”, incluso cuando él mismo fue taxista, no van a poder seguir subsistiendo bajo las actuales condiciones, dejando sin sustento a miles de familias, mayormente inmigrantes.

“Es importante que analicemos todos estos sectores individualmente para poder encontrar una solución al problema en lugar de simplemente tratar de resolver el problema con una solución única para todos, como hemos visto”, aseguró el líder político. “Pasamos de tener 50,000 vehículos livery en 2014 a menos de 10,000 en 2019. Hemos perdido más de 40,000 autos. Muchos de los conductores y propietarios de bases y los conductores de los servicios corporativos de los carros negros son inmigrantes de clase trabajadora”.

José Altamirano, presidente de la Asociación de Dueños de Bases de Carros Livery aseguró que la industria necesita con urgencia el apoyo y la protección de la Ciudad y sus autoridades.
Taxistas livery exigen cambios
“En los últimos años hemos visto cómo la formulación de políticas para vehículos de alquiler se ha centrado y se ha centrado en beneficiar a los proveedores de servicios de vehículos de alquiler de alto volumen, mientras que nosotros, las pequeñas bases locales están siendo arrinconadas y encaminadas hacia la desaparición”, dijo el activista, agregando que “dejarla morir” es un acto de injusticia con el aporte que han hecho.

“La industria de taxis livery ha servido a Nueva York durante más de medio siglo y a lo largo de los años hemos cumplido con cada paso, seguido cada regla y cumplido nuestro mandato de servir áreas con recursos e infraestructura de transporte limitados”, advirtió el vocero de los propietarios de bases. “Hemos sido y seguimos siendo un pilar en las alternativas de transporte de alquiler de la Ciudad, y necesitamos intervención inmediata antes de que sea demasiado tarde”.

Cira Ángeles, reconocida activista y líder de la industria de taxis livery criticó a la Ciudad por haber sido “poco sincera” en su esfuerzo por poner freno los servicios de vehículos de alquiler de gran volumen como Uber y Lyft, dejando abandonados a los carros negros.

“El límite de licencias de vehículos de alquiler fue un enfoque de política general que desestimó ese hecho y, en el proceso, también desestimó las necesidades de los neoyorquinos vulnerables que confían en nuestro servicio en áreas donde los taxis amarillos no van, el transporte público es ineficiente y las alternativas de transporte son limitadas”, dijo la líder de los conductores livery. “Detengamos el mito de que los conductores de automóviles negros y de livery afiliados a las bases contribuyen a la congestión del tráfico en Midtown y el Bajo Manhattan. Nuestra industria fue creada por la propia Ciudad, para servir a una geografía particular que necesitan que nos sigamos moviendo.

William Heinzen, comisionado de TLC –quien asistió a la audiencia en el Concejo Municipal, no coincidió con los datos de los manifestantes, destacando que de los 118,000 vehículos de alquiler que se movilizan en Nueva York, unos 26,000 vehículos están afiliados a 390 bases tradicionales livery y 400 bases de carros negros sin aplicación que mueven unos 50,000 viajes por día. A pesar de ello, admitió que es verdad que el auge de nuevos vehículos de aplicaciones tuvo un efecto negativo en los ingresos de conductores y la congestión, pero advirtió que la Ciudad no está abandonando a los livery.
Publicado: lunes, 18 de noviembre de 2019, a las 7:25 p.m. (ET)