Lucero Colón, ciudadano y músico Maeño que impuso su propio estilo de personalidad; Tenia un alto concepto de la lealtad y honradez

Por Sonia Colón,
su hija...-               
Mao.- Sus hijos le deciamos Pío, nunca le dijimos papá. Ya que cuando nuestra hermana mayor nació y empezaba a hablar comenzó a llamarlo por ese nombre y así se quedó. Mamá le decia "Daniel y/o Pasito". Todo lo conocían por el nombre de "Lucero" que vino por Genarito su hermano quién jugando cuando muchacho le acercó la cabeza a un fogón y le quemó una parte del cuero cabelludo en forma circular.

La familia Arté le decía "Lulú"; en la familia Madera y la Reyes algunos le decian "Lucerito" y "Lucerito de la mañana".  Y ya él cuando llegaba a un lugar decía a manera de broma: "llegó la ficha del tranque" y si era a nuestra casa decía "llegó el guapo de Sibila". Su infancia fue bien precaria pues su madre Daniela Colón murió quedando huérfano cuando aún era muy joven. Contaba que cuando llegaba a la casa donde vivian a la hora de comer y no había comida salia a marotear mangos y guayabas al río Mao.

Sembró arroz (ganando $0.10 por dia), trabajó haciendo chocolate con Genarito y Eliceo sus hermanos. Vivió en Santiago siendo joven y ya casado en Monción pero por poco tiempo en una de las veces que dirigió la academia y banda de música en ese lugar. En los años 67 - 68 nos fuimos a la Capital a vivir cuando los hijos mayores se habían ido allá pero él nunca se mudó. Completó sus estudios de primaria; tenía una caligrafía con letras muy hermosa. Estudió música con el maestro don Emilio Arté. La música la heredó de Genaro Ventura su papá y teniendo varios hermanos y primos músicos.

Fué maestro de canto, de coros y de música en escuelas públicas, clubes sociales y academias de música en Mao, Monción y Mamey los Hidalgos principalmente. Como maestro era exigente y le gustaba la disciplina con todos.

También fue Director de las bandas municipales de esos pueblos en diferentes épocas. Recuerdo que siendo él de casi 70 años iba con nuestro vecino Morao en la cola del motor a Monción los domingo en las noches a dirigir la Banda de música.
Fue músico y dueño de combo. Vendía instrumentos musicales, métodos de estudios y accesorios para instrumentos.

Fué miembro del Ejército Nacional en la era de Trujillo donde tocó la trompeta por breve tiempo.
Le gustaba transportar música de un instrumento a otro. Compuso algunos boleros y merengues.


Jugó beisbol como pitcher; nunca lo ví lanzar pues cuando nací ya no lo hacía. Era un jugador de primer nivel en Mao en juegos de azar como: dado, carabina, todo tipo de juegos de barajas, billar, etc.. El armario de su cuarto lo habia ganado jugando dados en Guayubín en un pasadía bailable que estaba tocando. Entre set y set en el patio del bar se lo ganó.

Fue miembro de la Logia Masónica de Mao. Alquilaba bocinas, micrófonos y equipos de amplificadores de sonido. Trabajó en el ayuntamiento en el área de catastro. Teníendo en su memoria el conocimiento con lujo de detalle de la historia de cada solar de Mao. Se dedicaba a la venta y medición de solares. Sacaba títulos en las oficinas de registro de títulos de la Capital. Recuerdo que se iba en una voladora que lo pasaba a recoger a las alrededor de las 2 am y antes del mediodía ya estaba de regreso en mi casa.
Fue miembro y presidente de la Junta Central Electoral de Mao en varias ocasiones.

Algunas cosas de su personalidad: Era un hombre madrugador. Si llegaba de madrugada de tocar una fiesta aún así, antes de la 5 am se tiraba de la cama o se quedaba despierto y ya no dormía. A las 12 m rayando, como decía, estaba sentado en la mesa comiendo y decía que "comía para vivir y no vivía para comer". Trabajó hasta el último día en que tuvo fuerzas. Recuerdo que ya habia sido operado de cancer en varias ocasiones y salía en la cola de un motor a medir solares. 

Fumó desde muy joven hasta que ya no podía sostener el cigarillo en sus manos. Nunca lo ví sentado bebiendo en un lugar ni en la casa. Prefería viajar en voladora que en autobuses con aire acondicionado pues decia "que podía ir fumando". Compraba los periódicos de la mañana y de la tarde y casi siempre venía leyéndolos por las calles.

Tenía un silbido con el cual nos llamaba. Y cuando era tarde y no llegamos a la casa, nos salía a buscar y cuando llegaba al lugar que fuera, tocaba el silbido y ya sabíamos que era tiempo de recoger los bates. Fue un proveedor de primera en todo con su familia.

Un esposo considerado, respetuoso y amable. Un padre tremendo. No hay palabras para describirlo. Nos modeló con su ejemplo. Tuvo casi 20 hermanos con los cuales tuvo buena relación, solidaridad y afecto.Tenia un alto concepto de la lealtad y honradez. Era un hombre agradecido con un buen sentido de la gratitud y profundamente servicial y humilde. Era reservado y quizás sorprendentemente de poco hablar. A pesar de que si algo necesitaba se lo expresaba a sus amigos y amigas.

Era solidario y cumplido. Decía: "que tu mano derecha no sepa lo que hace tu izquierda" y "que había que ser amigo de los amigos". Lleno de sabiduría y con pocas palabras o acciones decía mucho. Siempre recibió el aprecio del pueblo que tanto amó: de sus amigos, compañeros, vecinos y familiares. Tuvo el don de relacionarse tanto con el niño como con el anciano; con el pobre como el rico, con el grande como el chico. 

Cuando alguién de mi región me pregunta que quién soy digo "el hijo de Lucero" y se ubican rapidamente. Trascendió en muchas generaciones y se conoció como el Lucero que vive en Mao. De buen humor, amistoso y se relacionaba facilmente. Veía y vivía la vida sin quejas y lamentaciones; aún en su enfermedad nunca mostró cosa a que aferrarse. El hombre pasa por rachas buenas y malas decía.

Lo recuerdo con mucho amor y cariño. Es mi héroe, el hombre que más he admirado. Orgulloso de llevar su sangre y su nombre.
Publicado: lunes, 1 de julio de 2019, a las 6:02 a.m. (ET)