El calvario que afrontan médicos en hospitales públicos de República Dominicana; Muchos se deprimen al tener penurias y humillaciones

Santo Domingo.- El primer y segundo años de la residencia médica en los hospitales de la República Dominicana tiene un nombre muy singulario “El año del Perro”.

Y es que según los mismos doctores en medicina que se especializan en las diversas áreas de la salud, son tratados como tales por los colegas de años más avanzados, y esto implica cumplir horarios que van de 24 a 72 horas sin descanso, incluyendo preparar los temas y tareas que tienen asignados para sus exposiciones en clase. Su desahogo son los baños, donde se trancan a llorar a cualquier hora, pero solo les queda “cargar pila”, lavarse la cara y volver al trabajo, con una sonrisa pintada en sus rostros para atender decenas de pacientes que van en busca de salud donde ellos.

El presidente del Colegio Médico Dominicano, Wilson Roa, dijo que es imperativo que cambie esa forma en que los médicos dominicanos son formados y tratados en los centros de salud donde se especializan. Comentó que si un médico residente está en el quirófano a la hora de la cena, no le guardan la suya, pero si a las horas que le pusieron para descansar se presenta cualquier eventualidad en el hospital, tiene que seguir corrido, sin importar el tiempo que lleve sin dormir ni descansar. “Aquí el residente que entra hoy a las 7:00 de la mañana, sale mañana después de las 4:00 de la tarde, para entonces volver al otro día a hacer una exposición de un tema que le han puesto, después de todas esas horas corridas de trabajo, muchas veces sin dormir las cuatro horas que teóricamente le deberían tocar. Eso es si no tiene una sanción, porque entonces son más horas de trabajo intenso”, agregó.
Publicado: viernes, 29 de marzo de 2019, a las 6:09 a.m. (ET)