La Migra comienza hoy nueva ‘política de deportación’ en EEUU, para aquellas personas que reciben o han obtenido ayuda del gobierno Federal

New York.- La nueva política del Gobierno del presidente Donald Trump de enviar ante jueces migratorios a inmigrantes a los que se les deniega una petición de estancia legal se amplía hoy y pone en riesgo de deportación a centenares de personas, incluidas víctimas de casos de trata de personas.
Siguiendo con las directrices dadas por Trump, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) emite desde este lunes avisos de comparecencia ante una corte de inmigración (NTA) en siete categorías.


Entre los nuevos afectados están aquellas personas a las que se les negó una solicitud por supuestamente ser víctimas de trata de personas; cónyuges de refugiados o asilados; viudos de un ciudadano estadounidense; padres maltratados de un ciudadano estadounidense; o inmigrantes especiales, como trabajadores religiosos u organizaciones internacionales, entre otros. “Estos avisos (NTA) son el comienzo de un proceso de deportación. Lo que quiere el gobierno es sacar, o al menos dejar sin opciones migratorias a la mayoría de inmigrantes”, opinó en declaraciones a Efe el abogado de inmigración Alex Gálvez. La implementación de la orden de la Administración inició el pasado 1 de octubre con el llamado a presentarse frente a un juez de inmigración a los solicitantes rechazados bajo las formas I-485 y I-539, que incluye a las peticiones familiares de residencia permanente y estudiantes autorizados que intentaban cambiar de visa, pero este lunes se amplió nuevamente.

Las voces de protesta no se han hecho esperar, especialmente por el hecho de poner entre los nuevos objetivos de deportación a posibles víctimas de trata de personas amparadas por la Visa U o la concedida por la Ley de Violencia Contra la Mujer (VAWA, por su sigla en inglés). Teresa Tejada, directora de la Asociación de Salvadoreños de Los Ángeles (ASOSAL), calificó esta nueva disposición como una “orden despiadada que está criminalizando a las víctimas”. La activista resaltó que la nueva política desalentará a las mujeres a presentar sus casos por miedo de terminar deportadas. A pesar de la lluvia de quejas que se han escuchado, USCIS no ha dado marcha atrás y ahora sus agentes hacen parte más activa de la fuerza de deportación de la administración Trump, estima la abogada de inmigración Esperanza Franco. La labor de los oficiales será decidir, bajo su “discreción”, cuáles de los solicitantes rechazados bajo las peticiones I-914, I-914A, I-918, I-918A, I-360, I-730 y I-929 deberán presentarse frente a un juez.

Sin embargo, USCIS indicó en un comunicado que dará prioridad a los casos de personas con antecedentes penales, fraude o que supongan una amenaza para la seguridad nacional. Litigantes como Gálvez advierten que no todo está perdido para estos inmigrantes, especialmente aquellos víctimas de un crimen violento, pues tienen derecho de apelar la decisión de rechazo de su solicitud. Además incluso en el mismo periodo en el que un inmigrante se encuentra en proceso frente a un juez de inmigración podrá presentar una nueva petición de ajuste de estatus, si califica. Por ejemplo, si el inmigrante se casa con un ciudadano estadounidense y califica para solicitar el ajuste de estatus puede presentar una nueva aplicación.Abogados expertos en la materia desconocen todavía quién tomará la decisión a la nueva petición, si el juez de inmigración o el caso es regresado a un oficial de USCIS.
Publicado: martes, 20 de noviembre de 2018, a las 6:39 a.m. (ET)