El Canal Monsieur Bogaert que pasa por el mismo Centro de la ciudad de Mao, Cumplió 100 años; Su velma ha sido robada y su estado es detrimente





Por Rafael Darío Herrera 
Escritor e historiador...-


Con motivo del centenario del Canal monsieur bogaert que pasa por el Centro de la ciudad de Mao, y que cumplió 100 años; Su velma ha sido roba y su estado es detrimente Hispanos Del Mundo reproduce este importante trabajo del historiador Maeño, Lic. Dario Herrera.


Con esta obra se inició en Mao una verdadera revolución agrícola. A modo de ensayo, se sembraron 10 tareas de arroz aplicando las técnicas de la agricultura moderna: roturación de la tierra, mureo, nivelación, reguío, fertilización, desyerbo, etc., las cuales eran desconocidas tanto por los agricultores nacionales como por los nativos de aquí...

La Construcción del canal de riego


El hito más relevante en la historia de Mao tuvo lugar cuando el ingeniero belga flamenco Louis Libert Bogaert (1866-1935), basándose en cálculos topográficos, determinó que el río Mao estaba situado a una altura superior a la del valle del mismo nombre, y ante la mirada escéptica de los maeños, emprendió el 1º mayo de 1918 la construcción de un pequeño canal de riego que partía desde el paso del Mamón en el río Mao hasta el Palmar de Hatico, con una extensión de 7 kilómetros y una inversión de siete mil pesos. Para la construcción de la obra, Musié Bogaert debió contar con la autorización de los propietarios de los predios por donde pasaría el canal, entre los cuales se encontraban Juan Colón, Domingo Bonilla, Benjamín Peña, Félix María, José Dolores Madera, Julio Enrique Madera, Rafael Reyes, Ramona Lozano, Manuel de Js. Güichardo, Alejandrina Reyes, Estanislao Reyes y Agustín Rodríguez.

En la construcción de la obra, dirigida por Alberto Bogaert y Juan Rosario, participaron decenas de jornaleros haitianos y campesinos locales, quienes laboraban por vez primera a cambio de un salario. Por cada jornada laboral, que se extendía desde las seis de la mañana hasta las cuatro de la tarde, los jornaleros percibían la pírrica suma de 20 centavos, lo que provocó la paralización de la obra el 29 de julio de ese año. Este hecho debe quedar registrado como la primera huelga acontecida en esta provincia. De esto dio cuenta el periódico La Información de Santiago. El 28 de diciembre de 1918, a las 5 de la tarde, corrieron las aguas a modo de prueba por el esperado canal, que llegaron a las 11 de la noche al palmar de Hatico y hasta allí acudió todo el pueblo con jachos de cuaba y velones encendidos a contemplar la regola. Según la Gaceta Oficial, Bogaert solicitó al Gobierno Militar norteamericano que le asignara una dotación de 0.674 metros cúbicos de agua por segundo para irrigar unas 539 hectáreas.

Con esta obra se inició en Mao una verdadera revolución agrícola. A modo de ensayo, se sembraron 10 tareas de arroz aplicando las técnicas de la agricultura moderna: roturación de la tierra, mureo, nivelación, reguío, fertilización, desyerbo, etc., las cuales eran desconocidas tanto por los agricultores nacionales como por los nativos de aquí, con excepción de las áreas cañeras. Antes de eso Bogaert había sembrado plátano, algodón, yuca, batata, maíz, etc. Siguiendo el ejemplo de Musié Bogaert, en los primeros meses de 1922 los maeños dieron un valioso ejemplo de integración comunitaria cuando constituyeron la Sociedad de Regantes, cuyos mayores accionistas fueron José Espinal (padre de Luis casona, 7 acciones por $2,800), Rafael –Feso- Madera, Mercedes Inoa, Jaime Tió y Casiano Gómez con 4 acciones (a $400 cada una). A esta organización se integró desde sus inicios el carismático caudillo noroestano Desiderio Arias así como los árabes Salomón y Nazín Haddad. El canal, inaugurado el 1º de abril de 1923, con la presencia del presidente de la República, Juan Bautista Vicini Burgos, tenía una extensión de 12,300 metros. Ese día, en un baile celebrado en el club Quisqueya, se coronó a la señorita Ceferina Reyes como Reyna del Agua.

Sin embargo, los integrantes de la entidad confrontaron graves dificultades para poner a producir las tierras, pues quedaron descapitalizados. Para cultivar la tierra se requerían diversos procesos: desmontar los predios, rotulación, nivelación, construcción de muros, adquisición de simientes, pago de mano de obra, etc. El costo promedio en la época para la tumba, tala y quema de una tarea de bosque era de $3.00. En septiembre de 1935 los agricultores de Mao le dirigieron una carta a Trujillo en la que exponían las dificultades materiales por las que atravesaban y solicitaban la ayuda del Estado. Pero en lugar de ayudarlos, el dictador los despojó del control del canal y le otorgó preferencia en el uso de las aguas a la Hacienda San Rafael que funcionaba en unos terrenos que eran propiedad del general Desiderio Arias a quien Trujillo había liquidado en 1931. Pero el hecho más relevante que debe resaltarse es que la actividad productiva de Mao todavía depende de la existencia de esos dos canales, ambos resultado de la iniciativa privada. Sin esos canales simplemente no hubiera agricultura y esta fértil región no hubiera tenido la capacidad que exhibe en la actualidad para producir alimentos. Mao es la única ciudad del país atravesada por dos canales de riego.
Publicado: sábado, 9 de junio de 2018, a las 12:18 p.m. (ET)