Fernando Villalona Se atrevió a decir: “a Papa Dios” que si quiere que lo mande a buscar, {aunque recapacitó rápido y dijo que lo deje un rato más en la tierra}

Santo Domingo.- Al Mayimbe Fernando Villalona la felicidad le brotaba sobre la piel de 60 años, 46 de ellos en la música. “Este ha sido el espectáculo más importante de mi vida y mi carrera”, exclamó. Incluso, se atrevió a decir “a Papa Dios” que si quiere que lo mande a buscar (aunque recapacitó rápido y dijo que lo deje un rato más en la tierra, jajajaja).

Hacía muchos años que Amaury Sánchez le había propuesto a Villalona un concierto sinfónico.Finalmente fue anteanoche cuando se hizo realidad, con una gran orquesta de 54 músicos y un repertorio de 24 temas emblemáticos en la carrera del artista nativo de Loma de Cabrera. Además, yo acompañó un público de una fidelidad única, de esos que son mayimbistas para siempre, de los que lo ven aún como un niño mimado y quienes han conformado una legión de admiradores incondicionales. Solo escuchar un acorde conocido, una estrofa de uno de sus clásicos o un simple “Suena Martin” o “esooooo” (su grito merenguero) y ya Villalona genera una complacencia espiritual, de conexión reservada solo para los artistas carismáticos como él.

“Fernando Villalona, una marca nacional”, que incluyó un cuerpo de bailarines para ciertos temas, se desarrolló con la orquesta Filarmónica de Santo Domingo, ocupando el gran espacio del escenario y sobre ellos un sistema de pantallas que le daba el toque de modernidad y lucidez escénica. Amaury Sánchez se despojó de la rigidez habitual para ser partícipe de la propuesta y se le vio desinhibirse hasta bailando. Frente al auditorio, un Villalona bien puesto en su look, medido en su desplazamiento, ocurrente ante las leves situaciones ajenas a su voluntad y, sobre todo, con los tonos acoplados para las exigencias de las canciones elegidas. Faltaron muchas. Incluso, la eterna, la inseparable, “Compañera” (muchos no lo podían creer). Pero las elegidas compensaron cualquier falta.

Los devotos mayimbistas aplaudían desde que inició con “Quijote” y “Delirante amor” hasta las que marcaron épocas como “Tabaco y ron”, “El gusto”, “Sé que te perdí”, “Baila en la calle”, “Música latina” y “Dominicano soy”, entre muchas otras. A través de la pantalla central sobre el escenario, músicos y periodistas ofrecieron sus testimonios sobre la carrera del Mayimbe. Los invitados al escenario fueron contados. La veterana periodista Zoila Puello, a través de un video, introdujo a Frank Ceara en la bachata pop “Pídeme”. Jacqueline Estévez y Villalona interpretaron a dúo la canción que “le arrebataron” (sin mala fe) a la mexicana Lucía Méndez: “Me muero por ti”. Mientras, invitó al grupo Son de Loma para el tema más actual de su repertorio: “El gustico”. A ritmo de salsa y solo, sin hacer dueto con el protagonista, Michel el Buenón, cantó “Cama y Mesa” y se convirtió en un showman con sus ocurrencias sobre el escenario.
Publicado: sábado, 30 de diciembre de 2017, a las 12:33 a.m. (ET)