Mayweather vs. McGregor, un negocio sin sorpresas que terminó en nocaut técnico; El estadounidense y el irlandés engordaron sus cuentas bancarias

LAS VEGAS.- Con uno de sus extravagantes trajes de miles de dólares hechos a la perfección para su atlética figura y una botella de whiskey irlandés en mano, arribó Conor McGregor enfiestado a pesar de la derrota. Subió al ring en donde minutos antes había sufrido los puños de Floyd Mayweather y un nocaut técnico, saludó a su verdugo, y con la mirada se dijeron todo: habían cerrado el mejor negocio de sus vidas.

Floyd describió a Conor como “un gran compañero de baile”, y vaya que fue una danza de cientos de millones de dólares que engordarán sus cuentas bancarias. No se llenó la T-Mobile Arena de Las Vegas, pero fueron tan altos los costos de los boletos, que con tan solo 14,623 espectadores con boleto pagado bastó para superar el récord de 72 millones de dólares que había recaudado la pelea entre “Money” y Manny Pacquiao dos años atrás, pues según dijo Mayweather esperan haber recaudado más de 80 millones de dólares en taquilla.

En la pelea no pasó nada extraño, y la única sorpresa que hubo fue que McGregor (0-1) aguantó casi 10 rounds sobre el mismo ensogado que Mayweather (50-0) e incluso se llevó algunos episodios ante uno de los mejores boxeadores en la historia del deporte de la “dulce ciencia”. McGregor destacó la compostura y serenidad que mantuvo Floyd Mayweather siempre y acusó a la fatiga como la causa principal de su derrota. “Es sereno. No es tan rápido, no es tan poderoso, pero vaya que sabe mantenerse sereno allá arriba”, dijo McGregor. “Creo que iba cerrada (la pelea) y pienso que la detuvieron un poco muy pronto. Estaba fatigado”.

Lo cierto es que el réferi se vio obligado a detener la metralla del “Money” en el minuto 1:05 del décimo asalto, pues la derecha del estadounidense penetraba como cuchillo en mantequilla y Conor se tambaleaba perdido, aunque se mantuvo de pie por orgullo y el gran corazón que animaban miles de fanáticos que se hicieron sentir en la Ciudad del Pecado. “Es un gran competidor, mucho mejor de lo que pensé, pero fui el mejor esta noche” dijo Mayweather al final del combate, y restó importancia a su récord, con el cual supera al legendario Rocky Marciano (49-0).

Mayweather empezó lento, dejando la iniciativa a Conor, que con su mayor alcance buscó con la derecha descifrar una defensa que nadie pudo vulnerar de manera efectiva en 20 años de carrera del estadounidense. “Nuestro plan era tomarnos el tiempo, dejarlo tirar su golpes temprano y después tumbarlo sobre la marcha”, dijo Mayweather. Los cambios de perfil del irlandés al estilo MMA, de repente confundían a Floyd y permitían a McGregor conectar algunos golpes, que ponían de pie a los seguidores del irlandés, pero que llegaban sin fuerza y sin causar daño en su rival.

Las artimañas de McGregor fueron su mejor arma y no se cansó de buscar la nuca de Mayweather, al no poder conectar su poderosa zurda y ver frustrada la estrategia mientras iba perdiendo gas después de los primeros cuatro episodios.Fue una pelea con poca acción hasta el quinto round, hasta que vino el sexto y por fin se fajaron e intercambiaron algunos golpes, siempre sacando Floyd la mejor parte.A partir del séptimo episodio, Mayweather conectó a placer y dejó en el aire la sensación de que en cualquier momento podía terminar el combate.

McGregor se mantuvo a base de corazón, pero el castigo fue mucho en el noveno round y al siguiente Floyd salió a consumar la obra. Fue todo para Mayweather, que afirmó varias veces que fue su última pelea y que salió del retiro pues el dinero era demasiado para dejarlo pasar. “Hacemos cosas tontas a veces, pero no soy un tonto, si veo una oportunidad para ganar 300 millones en 36 minutos, ¿por qué no? Tenía que hacerlo”, dijo Mayweather sobre la razón que lo sacó del retiro. “Pero esta es la última, tienen mi palabra. Tuve una gran carrera y no me puedo quejar de nada”.
Publicado: domingo, 27 de agosto de 2017, a las 10:36 a.m. (ET)