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De ser un joven comedido, John Percival pasó a ser, se transformó en el más buscado y sangriento jefe de banda criminal en lo que va de siglo en RD

SANTO DOMINGO.- Desde niño fue buen y sobresaliente estudiante. Dado a la lectura, y en la Academia Militar se distinguió por su destreza y buen desempeño entre sus condiscípulos. Joven inquieto y decidido, pronto se graduó para ostentar el rango de teniente en el Ejército dominicano. Sus habilidades y talento para la carrera militar a nadie sorprendieron. Estaban en sus genes. Su padre, el hoy general retirado de la Fuerza Aérea y dirigente político, Rafael Percival Peña, figuró entre los oficiales más destacados con especialidades a nivel de Jefatura de Estado Mayor, además de ser un notable intelectual con unos diez libros publicados.

El joven John Percival Matos, comedido y reservado, por años llevó una vida correcta y tranquila pero un día cambió de repente. Sus ideas y puntos de vista se tornaron cada vez más radicales. De un joven adelantado para su tiempo y con una promisoria carrera militar, John Emilio Percival Matos se transformó en el más buscado y sangriento jefe de banda criminal en lo que va de siglo en la República Dominicana. Percival Matos saltó a la fama delictiva al ser responsabilizado del robo de una aeronave del Grupo Punta Cana, de uno de los hangares en el aeropuerto doméstico Doctor Joaquín Balaguer, la cual llevada a Venezuela en octubre de 2011. Las cintas de grabación interna de la terminal aeroportuaria facilitaron su identificación. Según las autoridades, Percival Matos recibió 350 mil dólares para perpetrar el robo en complicidad con otras personas.

A pesar de la gravedad del suceso, el entonces Primer Teniente salió ileso frente a una eventual condena judicial por los vacíos legales del nuevo Código Penal en vista de que la prueba del crimen, la aeronave sustraída, estaba en otro país. En el expediente elaborado fruto de las investigaciones se informa que las autoridades policiales y del Ministerio Público interrogaron a 14 oficiales y alistados militares adscritos al Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria (CESA) que estaban de servicio la madrugada del robo del avión King Air 200 matrícula N871. De acuerdo a las investigaciones, Percival Matos, quien pertenecía al Primer Escuadrón de Caballería, cometió la acción junto a los pilotos venezolanos Pedro Gerardo y Ramón de los Santos. Pero, abusando de su suerte, el joven John volvió a las andadas y la ciudadanía escuchó de nuevo su nombre, esta vez como jefe del crimen organizado, cuando se le implicó en el robo a mano armada de la sucursal del banco BHD de la tienda La Sirena, sucursal de Villa Mella, el pasado 4 de agosto. La banda se llevo un millón 400 mil pesos y resultaron heridas tres personas.

Posteriormente se le atribuyó el robo y asalto a un camión de valores en Bella Vista Mall, el pasado 14 de septiembre donde perdió la vida el vigilante Bienvenido García Núñez y resultó gravemente herido Yervin Eduardo Cuevas Perdomo. Percival Matos y su banda pusieron en jaque a la Policía y a la opinión pública. En el aire quedaron las exhortaciones y las propias declaraciones del acusado para su entrega a las autoridades. Percival Matos dijo incluso que había desistido de entregarse porque temía por su vida poniéndose en poder de la policía. A medida que pasaron los días y semanas el caso pareció enfriarse y caer en el olvido, salvo una información de que Percival Matos había sido avistado en Barahona, en el sur del país.No obstante a ello, las investigaciones policiales daban cuenta de que Percival Matos era sin dudas el jefe y estratega de una banda criminal especializada en el asalto y robo a grandes centros comerciales con aires de espectacularidad. De acuerdo a los informes, el ex Teniente del Ejército era el responsable de hacer el levantamiento de los lugares a asaltar a mano armada, hacer las rutas de entrada y salida, de la seguridad durante los asaltos y de haber entregado un fusil M-19 a los delincuentes. Además de él, la red estaría conformada por Francisco Alberto de Jesús Caraballo; Bryan Peter Félix Paulino; Keila Indira Arias (pareja sentimental de John Percival) y Rafael Antonio Peralta Lora (éste último se encuentra privado de libertad por un proceso que instruye la Fiscalía de la provincia de Santo Domingo).

Casi en el olvido de la ciudadanía, John Percival Matos se lanzó otra vez y asestó un nuevo golpe criminal: el asalto a plena luz, rompiendo la paz navideña a la emblemática tienda Plaza Lama, de la avenida 27 de Febrero, robando de la sucursal del Banco Popular 3.7 millones de pesos y 25 mil dólares, el mayor botín conseguido por la banda hasta ese momento. Este hecho seria definitivo porque en su contra se desató la más fiera de las cacerías. La indignación y los cuestionamientos que levantó ese hecho fueron tales que el presidente de la República, Danilo Medina, se dice, increpó de manera airada al jefe de la Policía para que solucionara cuanto antes el caso de la banda de John Percival Matos. Como resultado hemos visto hasta ahora el acribillamiento de Percival Matos cuando trataba de huir en su yipeta de la cabaña Fuentes del Placer, en Bonao, y la persecución que aun persiste contra el resto de los integrantes de la descabezada banda de malhechores.
Publicado: viernes, 30 de diciembre de 2016, a las 5:15 p.m. (ET)