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El Roce entre el Presidente Danilo Medina y el embajador de los Estados Unidos agrieta y crispa relaciones del Gobierno dominicano y los gringos

SANTO DOMINGO.- El roce entre el presidente Danilo Medina y el embajador de los Estados Unidos en el país, quienes ventilan públicamente los delicados temas de corrupción y narcotráfico, crispa las relaciones del gobierno dominicano, si no con la gran nación norteamericana, sí con su representación diplomática aquí.
Un presidente Medina visiblemente incómodo por el resonar de serias acusaciones del embajador James Brewster, que tienden a mellar la imagen de la presente administración de gobierno, elevó el tono para responder pronunciamientos del diplomático de que la corrupción afecta las inversiones extranjeras en el país, y que la República Dominicana es un gran puente del narcotráfico internacional.

Aunque no respondiéndole directamente al Presidente de la República, el compañero sentimental del embajador, Bob Satawake, tomó participación en la discusión señalando que si EEUU es “tan horrible” cómo es que tan solo en el año 2015, 80 mil dominicanos emigraron hacia suelo estadounidense. Las declaraciones de Brewster, emitidas el pasado lunes en el programa El Informe con Alicia Ortega, añadido al relevo contestatario que ha hecho su esposo Satawake, marcan una actitud crítica y pugnaz en esta singular pareja diplomática.

Medina, quien siempre ha mostrado un comportamiento conciliador y no beligerante, en ocasiones, sin embargo, ha tenido que asumir posturas como jefe de Estado que han requerido de ímpetu y bravura, en cierto modo. De poco airear en la esfera pública temas y conflictos lacerantes, esta vez se vio a un presidente Medina con interés de poner los “puntos sobre las íes” a lo que dijo el combativo Brewster.

Quedó claro que si bien no desmeritó la definición de puente de narcotráfico que hizo el embajador sobre el país, Medina se ocupó de agregar la otra parte del problema, señalando que Estados Unidos es una avenida de 10 carriles de destino para las drogas.




También emplazó al emisario norteamericano para que cite y enumere los presuntos actos de corrupción que según el embajador bloquean el flujo de inversiones extranjeras hacia República Dominicana. Una actuación diplomática de rutina, con la intervención de sectores comunes, evitaría oportunamente el avance del agrietamiento que se ha abierto en las relaciones del Presidente de la República con el enviado gringo.
Publicado: sábado, 22 de octubre de 2016, a las 8:02 a.m. (ET)